En el
último carro del metro, perdida en viejas canciones, había olvidado el ruido de
la calle, el sol del mediodía, el polvo de la plaza, los ojos tristes del perro
vagabundo. Pero no la melancolía. Santiago, hasta su último rincón bajo tierra,
sabía a melancolía: a sueños infantiles, a abrazos de despedida, a esperanzas
truncadas, a polvo entre los dedos, a un único amor posible: el abrigo de la
cordillera.
08 mayo 2015
07 mayo 2015
Sur
Crecí con los pies en la ceniza y los ojos en el cielo
Trepé bosques y chimeneas en el fondo del lago
Aprendí a crecer mezclando miedos con sueños...
para intentar descansar de lo pesado, de lo grande, de lo oscuro que es el mundo
En otra vida me perdí entre araucarias, flores y pumas,
corrí entre la nieve y fui ceniza
me desvelé en noches de Sol y días de Luna
Me bañé en la esperanza helada del río
Mi primer amigo fue el silencio
Mi primer amor, la tierra del bosque
Mi primer beso, un suspiro del invierno
Cita a ciegas
La mueca–casi sonrisa–nerviosa
En frente, otra mueca–también sonrisa–de negación irónica
La hora y media de conversación vacía
Los comentarios medidos
Los cumplidos obligados
El frío adiós sin beso de buenas noches
06 mayo 2015
Sobre la mesa
Se entrelazan los dedos
Se pegan la frentes
Se suspiran ambas sonrisas
Se detiene el tiempo
En un sueño color tierra
05 febrero 2015
Mi amor, Santiago de Chile
Santiago
Me sabes a polvo entre los dientes
Tu aire me raspa la garganta, me pega la frente, me quema las manos
Santiago
Me llamas cuando te creo olvidada
Me tiras al piso, me mareas en un recuerdo lejano
de tu sol de febrero y sombra de cordillera
de tu sol de febrero y sombra de cordillera
27 enero 2015
Desde arriba, el mundo parece pacífico,
casi tolerable
Los autos que avanzan lentamente,
como surcando su hormiguero
La geometría perfecta del campo
esconde todo el sudor y sacrificio
Pueblos enteros, infiernos grandes,
se disfrazan de pacíficas comunidades
Viendo el mundo entero,
desaparecen el uno y otro
que arman y desarman este paisaje
Volar tiene una música hipnótica,
un murmullo que no es ni viento, ni grito, ni suspiro,
un silbido que permite olvidar el horror del ser humano,
la mano asesina que no quiere conocer la paz
casi tolerable
Los autos que avanzan lentamente,
como surcando su hormiguero
La geometría perfecta del campo
esconde todo el sudor y sacrificio
Pueblos enteros, infiernos grandes,
se disfrazan de pacíficas comunidades
Viendo el mundo entero,
desaparecen el uno y otro
que arman y desarman este paisaje
Volar tiene una música hipnótica,
un murmullo que no es ni viento, ni grito, ni suspiro,
un silbido que permite olvidar el horror del ser humano,
la mano asesina que no quiere conocer la paz
25 enero 2015
Andes - entre dos trozos de río -
No, entre caricias de viento imperdonable
Mi mirador del mundo, corona de Sudamérica
Dios - vivo o muerto - me da la cara sobre la montaña
Andes - entre dos de mis costillas -
en la nieve entre mis uñas
En la tristeza vieja, de otra vida,
En la verdad absoluta de la tierra entre mis suelas
No, entre caricias de viento imperdonable
Mi mirador del mundo, corona de Sudamérica
Dios - vivo o muerto - me da la cara sobre la montaña
Andes - entre dos de mis costillas -
en la nieve entre mis uñas
En la tristeza vieja, de otra vida,
En la verdad absoluta de la tierra entre mis suelas
22 diciembre 2014
21 diciembre 2014
Fin de año
Hace tiempo no recordaba
Hace tiempo no esperaba
el susurro del viento
la sombra de la cordillera
el murmullo del pacífico
lo grande que es el cielo
lo brillante que son las nubes
lo lento que es el verano
Hace tiempo no esperaba
el susurro del viento
la sombra de la cordillera
el murmullo del pacífico
Hace tiempo no recitaba
el calor de la arena
la vergüenza del atardecer
el eco de mi propia voz
el calor de la arena
la vergüenza del atardecer
el eco de mi propia voz
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