Cuento las palabras
Cuento los suspiros
Cuento los atardeceres
y las primaveras
Cuento tus cicatrices
Cuento tus lunares
Cuento tus sonrisas
y tus muecas
Cuento
Cuento y cuento
Pero las cuentas no me cierran
03 diciembre 2015
21 octubre 2015
Un día que fui feliz (II)
Perdida en el cosquilleo del sol,
en el olor de la sal,
Me distrae, intruso, el recuerdo de una nube citadina,
Y siempre firme,
mis ojos cerrados para escuchar, lejos,
la música de las olas,
el ladrido de los perros...
el viento helado,
el murmullo de los pinos,
el susurro subiendo desde la playa...
Me distrae, intruso, el recuerdo de una nube citadina,
aún borroso en la paz de la distancia...
mezclado con pinocha y arena,
con humo y pasto,
con mate lavado y
picaduras de mosquitos...
mezclado con pinocha y arena,
con humo y pasto,
con mate lavado y
picaduras de mosquitos...
Y, nuevamente, sorpresiva, la fortuna
de estar en el lugar exacto,
en la medida exacta:
descansando el corazón en el cielo,
de estar en el lugar exacto,
en la medida exacta:
descansando el corazón en el cielo,
en la lentitud del planeta, girando bajo mi peso,
y, perdidas, sus manos buscando mi pelo,
y mi piel buscando su nido...
y, perdidas, sus manos buscando mi pelo,
y mi piel buscando su nido...
Y siempre firme,
indigno,
inerte,
insoportable...
el miedo de que la felicidad sea sólo pasajera.
inerte,
insoportable...
el miedo de que la felicidad sea sólo pasajera.
20 octubre 2015
Azul
¿Esperanzo o nostalgia?
¿Ida o vuela?
¿Amor o desamor?
¿Construcción o derrumbe?
Escala continua.
Escape eterno.
Si o no.
No o si.
Canción lenta que viene de pronto.
Jingle absurdo que no me deja dormir
¿Tu o yo?
¿Hoy o mañana?
¿Ida o vuela?
¿Amor o desamor?
¿Construcción o derrumbe?
Escala continua.
Escape eterno.
Si o no.
No o si.
Canción lenta que viene de pronto.
Jingle absurdo que no me deja dormir
¿Tu o yo?
¿Hoy o mañana?
15 octubre 2015
Y si me obligo
Y si me obligo a escupirle a la página,
Empiezan a correr colores...
Empiezan a caer olores y sabores...
Empieza a gritar la voz mendiga que esperaba,
Que miraba abnegada, que me mordía el labio con recelo...
Y si me obligo, por fin despiertan
Grillos,
Duendes,
Pájaros,
Abuelos,
Mujeres y niños,
Recuerdos absurdos,
Sueños olvidados,
Versos que no son míos,
Pero en alguna gota de mi sangre,
Hace siglos, estaban guardados...
07 agosto 2015
De vez en cuando el invierno
Bicho raro, esta nostalgia,
este recordar, de pronto,
que la cordillera está nevada,
allá, lejos...
Que mi sur también está así,
frío y húmedo y quieto.
Que la noche está así,
gris y lenta y muda.
Que casi no se donde estoy,
ni que hago acá,
frente a este río que no es río,
este mar que no es mar,
esta excusa que no alcanza
para estar lejos de casa.
este recordar, de pronto,
que la cordillera está nevada,
allá, lejos...
Que mi sur también está así,
frío y húmedo y quieto.
Que la noche está así,
gris y lenta y muda.
Que casi no se donde estoy,
ni que hago acá,
frente a este río que no es río,
este mar que no es mar,
esta excusa que no alcanza
para estar lejos de casa.
20 julio 2015
Ideas de ti, reflejos de mi
Azul plano
Rojo sangre
La curva del horizonte
El olor del pastizal
La ternura del rocío
La sonrisa del atardecer
Las arrugas de mis manos
La pausa de la oruga
Y el amor
El amor de tu sonrisa
El amor, no de tu mirada, sino
del reflejo del brillo de tus ojos
El amor de tu recuerdo
El amor de tu perfume
El amor de tu abrazo
El amor de tu angustia
Tibia, justa, casi olvidada
Invierno o falta de inspiración
Miro la página en blanco
y apareces tú
Pienso la página en blanco
y gritan todos mis miedos
Sueño la página en blanco
y, nauseabunda, peleo
contra los delirios del aire,
los ruidos de mi memoria,
los fantasmas del tejado,
los vacíos de la noche.11 mayo 2015
Ciclo urbano
Crecer en
el caos, en el polvo, en la sombra.
Reproducir la soledad, el humo, la miseria.
Vivir en el ruido, en el vacío, en el
asfalto.
Morir, en la ciudad.
08 mayo 2015
Recuerdo añejo
En el
último carro del metro, perdida en viejas canciones, había olvidado el ruido de
la calle, el sol del mediodía, el polvo de la plaza, los ojos tristes del perro
vagabundo. Pero no la melancolía. Santiago, hasta su último rincón bajo tierra,
sabía a melancolía: a sueños infantiles, a abrazos de despedida, a esperanzas
truncadas, a polvo entre los dedos, a un único amor posible: el abrigo de la
cordillera.
07 mayo 2015
Sur
Crecí con los pies en la ceniza y los ojos en el cielo
Trepé bosques y chimeneas en el fondo del lago
Aprendí a crecer mezclando miedos con sueños...
para intentar descansar de lo pesado, de lo grande, de lo oscuro que es el mundo
En otra vida me perdí entre araucarias, flores y pumas,
corrí entre la nieve y fui ceniza
me desvelé en noches de Sol y días de Luna
Me bañé en la esperanza helada del río
Mi primer amigo fue el silencio
Mi primer amor, la tierra del bosque
Mi primer beso, un suspiro del invierno
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