11 junio 2017

Ya que hace frío...

Me abraza el invierno
y me lleva hasta el Sur...

Me abraza la lluvia
y me lleva hasta la infancia...

En un tierno suspiro del viento,
cierro los ojos,
y mi piel húmeda se pierde en otra época,
en otro espacio.

Caen las gotas sobre el río,
a la sombra del bosque,
en la paz de la montaña...

Caen sobre mis pies,
sobre mi pelo,
sobre mis manos tristes...

Sonríe, niña de pelo enredado...
Sonríe y se abriga en el humo del fogón,
se abriga en la lluvia,
se enferma de amor,
de melancolía.

Se viste de río,
de lluvia
y de estrellas.

Volar

Viajé un día al otro lado del mundo,
para ser como la lluvia:
felicidad incomprendida.

Crucé caminos para vestirme de viento
y correr bajo el nombre Libertad.

Atravesé mares para volver a tocar el sol con la punta de mis dedos
y chocar contra las nubes.

Volé lejos, lejos,
para volver a ti.

21 mayo 2017

En tránsito

Un día te vas a subir a un avión,
Y miras a la gente distinto:
Las gentes con sus rutinas,
que continuarán, y tu en otro lado...

Las mismas gentes,
en sus mismas paradas de ómnibus,
en sus mismos escritorios,
en sus mismas tazas de café...

Y parece un golpe de milagro...
Escapar por un suspiro,
a otro rincón del mundo,
a otro rincón de rutinas,
a otra colección de aventuras,
para guardar en tu valija de recuerdos.

*Lechuza
3 de junio 2016

17 abril 2017

38˚ de sensación térmica

De pronto, como siempre,
como todas esas revelaciones (evidentes) del subconsciente,
me doy cuenta por qué amo tanto Montevideo en verano,
la Ciudad Vieja en verano...

La oficina tiene el mismo olor a madera vieja que la sede antigua del Partido...
El mismo polvo caliente baila en el aire...
Las mismas baldosas queman la piel con olor a sol,
y las palomas...
Y los pájaros cantan la misma canción que a principio de los noventa...
y los buses y las motos roncan lo mismo...
Y un silbido repentino,
y un cartel de helados palito...
Y, de repente, Montevideo es cualquier ciudad en verano...
Montevideo es volver a Santiago en un cerrar de ojos...
Es mi infancia en un guiño...
Y trabajar todo enero es volver al abrazo de papá.

*Lechuza
11 de enero de 2017

15 abril 2017

Lápiz, lápiz, lápiz

Según uno de mis cuadernos, en enero escribí lo siguiente:

A veces trato en quince minutos,
como si quince minutos pudieran ser suficiente
para describir este nudo en la guata, a penas pisar la calle,
este no-se-qué de ansiedad no-se-por-qué...
Sólo que el mundo es
demasiado violento,
demasiado grande,
demasiado frío.
Y sólo tengo veintinueve años y siento que mi cuerpo ya está cansado...
de tanta lucha,
de tanto desencuentro,
de tanto destiempo,
de tanta enfermedad...
Quizá mi alma viene ya cansada
de lo mismo,
y no me queda más,
que volver a aceptar la lucha,
con mis manos
(con mi lápiz),
por el mundo,
por las mujeres,
por mis hijos,
por la naturaleza...
Y nunca se cómo empezar.

Hoy agrego:
que (en algún momento entre febrero y marzo) logré descubrir cómo empezar.
Paso a paso, día a día,
quince minutos son suficientes.
"...but never feel as good as while writing" E.H.


13 abril 2017

Reflexiones mientras noveleo...

Copiado de mi diario para Elenita, que extraña mis bloggeos ;)

¿Cómo volver a escribir la historia más vieja del mundo?...
Y, en realidad, ¿para qué?...

Quizá para disfrazar en la metáfora de una mirada,
en el juego de letras que describe un beso,
en las palabras frías del rechazo,
en los párrafos subversivos del amor:

La verdad de la lucha del ser humano,
la maldad de nuestros tiempos,
el odio y la mentira de nuestro siglo.

18 noviembre 2016

Nostalgiando por Montevideo

Días oscuros de la humanidad
Y una buscando sentido...
Tras los cascos de tus caballos,
A la sombra de tu palmas, Zabala.

Nada que envidiar a Pedro de Valdivia.
Ni a la Nueva Extremadura.

10 noviembre 2016

SF

En medio de la desesperación
La desolación
El frío del caos

A veces
Una sola mirada
Una sola mueca
Te puede recordar lo que era
La esperanza en el ser humano

26 octubre 2016

Contando pasos

La vuelta en la esquina,
La espera en el tráfico
La velocidad del semáforo,
El segundo de más en el paso cebra...
Yo no creo en las coincidencias.

30 septiembre 2016

Y antes de que termine Septiembre...

No me da el diccionario para tanto temblor en el pecho...

Pero... nunca me da el diccionario para nada:
no tengo palabras suficientes para la primavera,
para el viento,
para el brillo de las estrellas,
el susurro de los árboles...
Las hadas y duendes que me siguen protegiendo...
Mi abuelo aún abrazándome en un rincón de la infancia...

No tengo palabras suficientes para nada,
hasta la palabra "amor" me queda chica,
no me entra en la garganta...
no contiene en sus cuatro letras
el cambio que crea la esperanza,
la paz posible en tantas ilusiones,
el grito desbocado de mi corazón
frente a toda la amargura y toda la felicidad que encierra Septiembre...

Hasta la palabra "felicidad" me queda corta...
cuando al fin le he perdido el miedo
a que mañana sea Octubre.